INTRODUCCIÓN
Con motivo de la inseguridad creada por la caída de ramas y árboles en la ciudad de manera continua en los últimos tiempos, algunas de ellas con desenlaces drásticos en enseres privados y públicos, e incluso mortales sobre vecinos/as de Madrid, era necesaria una actuación institucional encaminada a analizar este problema y sobre todo a intentar reducir al máximo el riesgo derivado del estado de nuestros árboles.
Respaldamos la decisión municipal a este respecto, entendemos que era necesario actuar políticamente para devolver la tranquilidad a los ciudadanos/as, a la vez que se apuesta por poner en práctica labores de seguimiento y control del arbolado urbano de alineación y de los parques y jardines madrileños.
Han trascendido las decisiones tomadas por el Área de Medio Ambiente y Movilidad para erradicar en el mayor porcentaje posible el riesgo del que hemos hablado, poniendo en marcha la “Mesa del Árbol”, la Auditoría sobre el arbolado de Madrid, dando explicaciones de los distintos planes de poda y tala a los medios y a los vecinos/as, y finalmente la decisión de llevar a cabo un “Plan Extraordinario del arbolado”, pero poco se ha hablado de la causa o causas del deterioro continuo que han sufrido, y por desgracia siguen sufriendo, un gran número de árboles en esta ciudad.
Se ha evitado debatir sobre el modelo de gestión privado encargado de la conservación y mantenimiento del arbolado y las zonas verdes, que es el principal problema para que el número de trabajadores en plantillas haya disminuido de forma más que apreciable. Tampoco se han tomado medidas eficientes para frenar la caída significativa del número de jardineros/as públicos en las últimas dos décadas, relegando además, al ostracismo casi absoluto las labores y tareas de estos funcionarios/as a favor del empleo inestable y precario de la gestión privada.
Reconocemos la necesidad de un “Plan Extraordinario” para favorecer la merma de riesgo en los árboles dañados, decrépitos o muertos y creemos sensata la decisión del Área de Medio Ambiente y Movilidad de poner en marcha ese plan. Pero discrepamos abiertamente del desarrollo del mismo.
La decisión de dejar en manos de las concesionarias de los Contratos Integrales la evaluación y decisión de qué árboles se talan y se podan o no, aunque haya habido supervisión institucional, ha resultado a nuestro juicio, contraproducente para el arbolado sobre el que se ha actuado, o sobre el que no se ha actuado como veremos más adelante.
Este informe tiene la finalidad de informar a las vecinas/os de Madrid y de poner sobre aviso a la Concejalía de Medio Ambiente y Movilidad.

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